martes, 26 de julio de 2022

¿DE QUÉ PALABRA HABLAMOS? (I)

Recupero una serie de acertijos que publiqué durante la pandemia en mi otro fb. Este es fácil, a poco que se piense. Lo publico tal y como se presentó en aquel momento:


En este caso no es necesario saber jugar al scrabble, así que pueden participar tanto mis contactos de scrabble como los de ajedrez, porque no hay ninguna pista relacionada con el juego. La palabra en sí no es fácil, pero sí las pistas para su resolución. Ya ha habido varias personas que lo han sacado en el guasap del club atriles, en poco tiempo, y también vía tuiter:
¿DE QUÉ PALABRA HABLAMOS? (IV)
1. Buscamos una palabra de 10 letras.
2. Dos de sus letras están cada una de ellas tres veces en esa palabra, y son las únicas que se repiten.
3. Empieza y termina por la misma letra.
4. Es singular y plural a la vez.
5. Se compone, en este orden, de una nota musical, dos símbolos químicos y el plural del nombre de una letra, que porta en la zurda el dios de las celebraciones del Atlético de Madrid.
6. Si sumamos las letras que contiene y que representan números romanos, su valor sería de 153 con esta numeración.
7. No es una palabra inaudita, pero tampoco es de uso común.
8. El origen de la palabra fue una invención en un periódico madrileño en 1902 para describir y publicitar una obra picaresca, pornográfica, y entra en los diccionarios de la RAE por primera vez en 1927.
Respuestas, por favor, dejando huecos por medio para que todo el mundo pueda participar, o bien vía messenger.

domingo, 24 de julio de 2022

 

Busilis / suripanta


Solución de wordle

Solución a los wordle 148 y 149 del 19 de julio


Si en el artículo anterior me centraba en palabras más o menos inventadas por lexicógrafos y por la Academia, como gilvo o bolaspa, en este son los hablantes quienes inventan. 


Como ya hemos visto en varios artículos, la mayor parte de las palabras españolas son patrimoniales: se incorporan o forman parte del idioma desde sus inicios, o en un momento dado, y a partir de ese punto sufren un desgaste, una erosión lenta, como las piedras de un río, bajo unas reglas tácitas, comunales y no voluntarias, que hacen que cambien su pronunciación y/o significados. La mayoría de esas palabras, en torno al 80 % del conjunto de la lengua, proceden del latín, y en su gran mayoría están desde el principio, sufriendo ese desgaste. 


Sin embargo, de vez en cuando, el hablante inventa, ya sea individual o colectivamente. La mayor parte, tras un periodo de éxito relativo, caen en el olvido y quedan en textos para la posteridad y deleite de los lexicógrafos y demás fauna lingüística. Hace unos años hubo una campaña para que la RAE admitiera "fistro" en el diccionario, en honor al humorista ya fallecido Chiquito de la Calzada. La RAE, conocedora de las modas pasajeras, no lo hizo, con buen tino, y tras unos años la palabra ha desaparecido del acervo español, como algo completamente "viejuno".


Pero otras veces la palabra tiene éxito, consigue sobrepasar el filtro del tiempo inmediato a su creación y se difunde. Busilis, que ya nadie usa, pero que yo he escuchado alguna vez de jovenzuelo, es una de estas palabras. El primer diccionario de la RAE, el de Autoridades, da su definición y origen, tal y como se ve en la imagen: 

"Palabra inventada, aunque muy usada del vulgo, o en el estilo jocoso y familiar: y significa el punto principal en que conste alguna cosa, que a primera vista no se entiende ni se percibe. El origen de esta voz es dificultoso, pero parece que puede deducirse de un ignorante, que dándole a construir estas palabras latinas, "in diebus illis"", construyó diciendo "In die", en el día, y no pudiendo pasar adelante, dijeron de él, o él dijo de sí, que no entendía el <busilis>"

Esta historia tiene variantes, por ejemplo, que "in die" eran "los indios". In diebus illis, literalmente 'en aquellos días', similar a "in illo tempore", 'en otro tiempo', forman parte de los latinajos habituales en la lengua, pero solo el segundo está recogido en la vigente edición del diccionario de la Academia.

Cervantes, en la segunda parte de El Quijote, lo emplea dos veces. Una de ellas cuando Sancho toma posesión de la Ínsula Barataria:


"El traje, las barbas, la gordura y pequeñez del nuevo gobernador tenía admirada a toda la gente que el busilis del cuento no sabía, y aun a todos los que lo sabían, que eran muchos. Finalmente, en sacándole de la iglesia le llevaron a la silla del juzgado y le sentaron en ella..." 

Suripanta es una invención más moderna, aunque en gran medida ya desusada, pues solo se oye actualmente como "rara avis" del diccionario, tal que artículos de la índole de este que estás leyendo. DLE lo indica como despectivo, 'mujer ruin, moralmente despreciable', y es que asusta más por el significante que por el olvidado significado. Como desusado, y ahí su corta trayectoria, nos dice que es 'mujer que actuaba de corista o de comparsa en el teatro': la profesión de actor, y no digamos la de actriz, hasta hace no muchos años se asoció a la vida alegre, al libertinaje y a la falta de moralidad. Para algún sector carca de la sociedad española sigue siendo así, aunque por otros motivos. Desde aquí mi apoyo a todos los oficios relacionados con el cine y el teatro del orbe hispánico, en cualquiera de sus lenguas y países.

El origen de la palabra suripanta hay que buscarlo en 1866, en la zarzuela bufa "El joven Telémaco", a imitación de las óperas bufas de Offenbach que triunfaban por aquella época en París. La temática griega era lo que daba pie a dar rienda suelta a libretista (Eusebio Blasco) y compositor (Rogel), que en poco tiempo y desde su estreno en Madrid en el teatro Variedades alcanzó cierta difusión por España.

En un momento dado un coro de ninfas tiene que cantar, y uno de los personajes les pide "para más claridad, cantad en griego" (estupendo gag). Hay quien dice que improvisaron con un texto supuestamente griego. La versión más creíble es que cantaran lo que se llama en música un monstruo, y así lo recoge el diccionario de la RAE en su séptima acepción: "Conjunto de versos sin sentido que el maestro compositor escribe para indicar al libretista dónde ha de colocar el acento en los cantables". Alguna vez escuché que en la época de los Álvarez Quintero componían cantando simples números, para sacar la melodía, los acentos; a partir de la partitura y con estas letras simuladas el encargado del texto "traducía" los números a letras cantables con sentido lírico. No difiere mucho del método que se usa cuando queremos parodiar una canción cualquiera, alterando la letra y manteniendo su música.


Fuere porque el monstruo quedaba bien, con palabras como suripanta, somatén, Melitón, sangasinén, dando el pego de palabras griegas, o bien porque por las premuras del estreno no llegara a tiempo una letra en condiciones, las coristas de la obra comenzaron con "Suripanta la suripanta". Para una zarzuela bufa quedaba perfecto en cualquier caso. La canción tuvo su éxito y desde entonces pasaron a denominarse "suripantas" a las tiples de aquel teatro. Al año siguiente ya se hablaba en este teatro de agregar coristas masculinos y treinta suripantas a alguna obra de teatro. En 1925 era tal su difusión que el diccionario de la Academia recogió el término. 


Si queréis escucharlo, dejo el enlace en youtube. Aviso de que es pegadiza y a la segunda vez que la oigáis empezaréis a cantarla:


https://www.youtube.com/watch?v=1zQKsxvSy_U

Otra palabra que no quiero dejar pasar, paralela a la anterior, es sicalipsis, sicalíptico -a. Lo mejor es poner el recorte de la página 4 de El Liberal de Madrid, donde aparece por primera vez esta palabra inventada. Pocas veces un término tiene una fecha de nacimiento tan concreta.
 

Para los sitios donde cuelgo estos artículos y no recogen fotos, transcribo: 


"Dentro de poco tiempo se pondrá a la venta una nueva e interesante publicación, a 60 cts. cuaderno, titulada 

LAS MUJERES GALANTES 

Esta publicación es altamente sicalíptica. Para conocer la definición de esta palabra, completamente nueva, es necesario adquirir el primer cuaderno de LAS MUJERES GALANTES".

Si además alguien quiere ojear cómo era un periódico de 4 páginas de la época, dejo el enlace al ejemplar en el que está este anuncio. La BNE ha puesto en marcha una herramienta estupenda en la que se pueden leer en el formato original, pdf, revistas y periódicos desde 1683: 

http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0001386059&search=&lang=es


Actualmente oigo técnicas publicitarias como clickbait, y no queda más remedio que admitir que todo esto ya estaba inventado, nada menos que en 1902. Si quieres conocer el significado de la palabra, tendrás que comprar la revista. 


La sicalipsis se define como "malicia sexual, picardía erótica". Curiosamente, 22 días después de este anuncio, tomaba posesión del trono (ya era rey de nacimiento) Alfonso XIII, que está demostrado que fue el primer productor español de pornografía cinematográfica, en principio para placer propio. Nada que no hubieran hecho ya sus antepasados con ciertas obras prohibidas o particulares que hoy se exhiben en el Museo del Prado. Las Mujeres Galantes eran unas revistas con textos y fotografías que por entonces serían pornográficas y que hoy pasarían por ser el arte erótico de nuestros tatarabuelos, unas cándidas fotografías. Félix Limendoux era su autor. Cuelgo la portada, para que se vea lo sicalíptico de las revistas:


Lingüísticamente, parecido a suripanta, se buscaba un esdrújulo que simulara la pronunciación griega. Se ha apuntado al cruce entre apocalipsis y sibarítico. Y María Moliner quiso ver ecos del griego συκο, sykos, que significa higo, y aquí cada cual que interprete lo que quiera. Lo cierto es que sicalíptico todavía se oye en determinadas conversaciones. En scrabble resulta paradójico que uno de los anagramas de suripanta sea puritanas.

Espero que con este artículo os haya quedado claro el busilis de las suripantas sicalípticas. Suripanta, la suripanta, maquitruqui de somatén...

PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: busilis, suripanta, sicalipsis, sicalíptico -a, somatén.



martes, 19 de julio de 2022

 

Problema de Wordle.

Wordle escrablístico 19 de julio 2022


Dos nuevas:


 

Gilvo / bolaspa


Solución de wordle

Solución a los wordle 146 y 147 del 15 de julio



"
Yo era ateo, pero ahora creo

Porque un milagro como tú

Ha tenido que bajar del cielo"



Con él, y ella, llegó la tangana. O la tángana, porque de ambas formas las recoge el diccionario. Es la palabra de la que más me interesa hablar en este artículo, pero demasiado fácil y conocida como para ponerla en unos wordle que pretenden ser escrablísticos. Lingüísticamente me seduce porque es difícil trazar su historia. 


Por un lado existe el esdrújulo tángano o tángana, a partir de tanga, este de "tango", primera persona antigua del verbo tañer, (latín "tangere"): 'tocar un objeto y por extensión un instrumento musical', según épocas. Esas cuatro formas eran el otrora conocido juego del chito. Hace tiempo que no veo jugar a esto, pero supongo que en el mundo rural de España todavía existe: tirar con tejos un cilindro de madera alejado, con o sin monedas encima. "Tango" sería el equivalente a "toco", y el que lo hiciera con el chito ganaba. De ahí se deriva el palo o piedra tanganillo, que sirve para sostener algo.

Por otro lado tenemos "tango", palabra que sirvió para indicar varios bailes en diversas partes de América y España; finalmente se popularizó a partir del baile rioplatense, que es el que verdaderamente se ha universalizado. DLE divide "tango" en dos lemas, lo que indica que se trata de un caso de homonimia y que por tanto son dos palabras diferentes que confluyen en un solo significante. Es probable que sigan en ello a Corominas, quien atribuye al baile un probable origen onomatopéyico, aunque planteando muchas hipótesis. Personalmente veo fallas en este autor al desechar fácilmente el origen en el verbo tangar, pero doctores tiene la Iglesia y por el momento no voy a ser yo el hereje. La Academia prefiere dar la callada a este respecto. 


El historiador de la lengua traza el recorrido de la palabra a través de varios diccionarios y se ve que siempre fue un baile de gente humilde, rayana en lo marginal: "baile de negros bozales" en Cuba, "baile de gente humilde" en Méjico, "reunión y baile de gitanos" o "baile de ínfima clase", además de bailes diversos en Andalucía y en la isla de El Hierro. 


Hasta la edición del diccionario de 1992 la acentuación era exclusivamente esdrújula, "tángana", que ya recoge los significado del juego del chito y del follón y pelea en el fútbol. Es a partir de la edición siguiente, la de 2001, cuando ya aparece indistintamente tángana o tangana. ¿Pudo hacerse la palabra paroxítona a partir del baile, que en un principio era barriobajero, y fuera eso lo que originara el significado de 'pelea'? Si fuera así, tendrían que ser dos lemas diferentes, uno procedente del juego del chito y otro procedente del baile argentino, pero no una sola palabra con doble posibilidad acentual como otras muchas que aparecen en DLE. 


Personalmente recuerdo mucha diversión en torno al juego del chito, pero no parece un juego proclive a crear grandes trifulcas (salvo que alguno se empeñara en tener muy mala "puntería" al apuntar con el tejo al chito, claro, y desviara considerablemente el tiro a un espectador o un rival). Si es así, descartaríamos que el significado de trifulca derivara del juego del chito.


Pero esto no es más que el preámbulo de lo que me parece verdaderamente interesante de esta palabra.  Siempre la había oído llana, "tangana", aplicada exclusivamente a una discusión, normalmente futbolera, utilizado por locutores de radio. Las tanganas eran habituales en un fútbol sin tantas cámaras ni tecnologías. Como juego, yo solo lo conocía como chito, o incluso como marro, que era una variante con barra metálica en lugar de con tejos. Pero un día, en un artículo de Fernando Lázaro Carreter, el catedrático y académico de la lengua, "El dardo en la palabra", en los que escribía si no recuerdo mal dominicalmente sobre palabras diversas y sus opiniones personales sobre ellas, lo empleó como esdrújula, probablemente atento al purismo de la palabra, a pesar de que conocía de sobra que la pronunciación llana era la usada: 


"El partido estaba caliente, los jugadores acudieron rápidos a la dialéctica de los puños, y se armó la tángana". 



Este artículo es de marzo de 2001, justo el año de edición del diccionario de la RAE en que se recoge por primera vez "tángana o tangana". 



Un año después, en otro artículo futbolero, "Será en cambio "incidente" la tángana que los sensitivos chicos del césped organizan por un quítame allá esa colleja". Bien fuera por estos artículos o por alguna intervención en medios de comunicación al respecto de esta palabra, el caso es que al día siguiente escuché a un periodista deportivo utilizar la acentuación esdrújula, alguien que nunca la había empleado. Desde entonces creo que volvemos a la "normalidad" y se acaba imponiendo el uso llano. Y digo normalidad porque aquello era un esfuerzo filológico por volver a una acentuación que nunca había estado clara. Dado que se ha hablado de tangos y de fútbol, nadie mejor que los lectores argentinos para decirnos si esta palabra, tangana, la pronuncian llana o esdrújula, y si la asocian de alguna manera al tango del baile.


En una especie de analogía con el principio de indeterminación, siempre me he planteado que en cierto modo la observación (y sobre todo la publicación) de determinadas cuestiones lingüísticas afecta a la medida en sí de la palabra. Por ejemplo, si a un hablante le preguntas si le parece bien formado en español y admisible para esa persona "se puso delante mía", empezará con las dudas, tratará de recordar lo que aprendió en el colegio o cómo lo dice su prima, esa que es tan lista y tan redicha. Si un filólogo con el prestigio de Lázaro Carreter, con cuyos libros de texto fuimos mortificados buena parte de la población de cierta edad, dice "tángana", en lugar del popular "tangana", eso hará que los periodistas deportivos, que no quieren pasar por incultos, se lo planteen dos veces antes de pronunciarlo (y prefieran trifulca, follón o cualquier otra, para no meter la pata). La observación del observador interfiere en el resultado, y eso no es deseable. 

O sí. Quienes se dedican al estudio de la lengua forman también parte de la sociedad que emplea esa lengua, y por tanto tienen todo el derecho a ser seres experimentantes. ¿Dónde está el límite? 


Que la palabra gilvo esté en el diccionario es una  equivocación. Nadie la utiliza y nadie la ha utilizado, fuera del ámbito de los diccionarios. No aparece en ninguna base de datos. Los tecnicismos filológicos como "enclítico" o "quiasmo" deben estar en el diccionario porque la lingüística es una rama más del conocimiento humano, así como están muchos pájaros solo conocidos por biólogos o términos arquitectónicos solo empleados por los profesionales de la materia. Sin embargo, gilvo solo se ha usado una vez en castellano que se conozca, y fue precisamente por Alfonso Fernández de Palencia, uno de los primeros lexicógrafos españoles, anterior aún a Nebrija, en una obra lexicográfica hispano-latina. "Gilvus" en latín es el color entre blanco y amarillo, aunque en el diccionario actual de la RAE aparece como color melado, entre blanco y rojo. En cualquier caso, no hay registrado un solo uso de esta palabra fuera de los diccionarios, y si no tiene un uso real en lengua viva, y es mero capricho lexicográfico, no tiene sentido que esté registrado en el diccionario. Este arrastra por inercia defectos que cuestan mucho corregir, edición tras edición. Más allá del scrabble, carecería de sentido revitalizar, o dar a luz, esta palabra.

Sin embargo, la filología, como cualquier otra materia del conocimiento, no solo tiene derecho a reflejar en el diccionario sus tecnicismos, sino que además puede inventar otros. Bolaspa probablemente sea la única palabra actual a la que le ocurre esto, pues es un invento meramente lingüístico. Lo mejor es copiar su significado del propio diccionario:


De bola y aspa.


1. f. En algunos escritos que tratan sobre la lengua, signo (⊗) que precede a las formas consideradas incorrectas y a los ejemplos que ilustran usos no aceptados en la norma estándar.


Ni en la Nueva Gramática ni en la Nueva Ortografía de la RAE habían recibido todavía nombre. Se nos dice en esta última obra: 


"...siguiendo la práctica del Diccionario panhispánico de dudas (2005) , con el signo ⊗ para señalar las formas o usos incorrectos, basado en el símbolo ⊗ que se emplea en matemáticas como operador del producto directo".


Posteriormente, los académicos, en un alarde de creatividad, la llamaron bolaspa. En una entrevista al director de la RAE en 2004, Víctor García de la Concha, leemos lo siguiente:


R. En realidad todo nace de importaciones, evoluciones, calcos... Pero sí, hay términos compuestos que sí se inventan, por ejemplo. Nosotros, para el Panhispánico, hemos inventado un “palabro” que es bolaspa.


P. Ahí quería llegar, ¿de bola más aspa?


R. Claro, el aspa es la prohibición, y para remarcarlo lo metemos en un círculo. ¿Y esto cómo lo llamamos? Pues bolaspa. Y empezamos a usarlo de una manera convencional, como herramienta de trabajo, y ahí está: es un signo.


Es una respuesta que se da a partir del auxiliar y prescindible a mi juicio Diccionario Panhispánico de Dudas, un parche puesto por la Academia mientras llegaba la redacción de la nueva gramática. Mientras, el asterisco se usa en la Nueva Gramática como signo de agramaticalidad, que no de incorrección, debido a su carácter a medio camino entre la gramática normativa y la gramática descriptiva, mucho más libre en este sentido que el Dicc. Panhispánico de Dudas. Por ello hay dudas sobre si bolaspa desaparecerá en la próxima edición del diccionario.


En resumen, la filología o la lingüística pueden estar representadas en el diccionario con los términos propios, no excesivamente técnicos, que deben ser susceptibles de ser leídos, interpretados y en su caso conocidos por un hablante medio de español o que aspire a serlo. Pero no se pueden incorporar palabras que no hayan tenido registros más allá del puro ámbito lexicográfico. Es un caso parecido al de "ahidalgar", del que ya hablé en otro artículo, o del verbo "acupear", que fue un error de transmisión y resultó ser una palabra que no existe, probablemente equivocación por acuerpar. Apareció en la edición de 2001, pero digitalmente ya lo han borrado. No hay que dejar rastro del crimen :-)


PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: tángana (tangana), tángano, tañer, chito, tanganillo, ahidalgar.

jueves, 14 de julio de 2022

 

Test de lengua y literatura. 1.

Test de lengua y literatura de 14 de julio 2022


Uno de los objetivos de este blog era recoger los escritos que tenía dispersos por ahí. Entre ellos, durante la pandemia, confeccioné varios test que tuvieron cierta repercusión, al menos más que los wordle. Aunque algunos ya los habréis hecho, probablemente habréis olvidado las respuestas, así que los voy a ir incorporando de nuevo al blog, por si queréis resolverlos. 

Este primero mezcla preguntas, fáciles, de literatura, junto con otras de lengua, más complicadas. Intento que haya un poco de humor en las opciones a responder. Ánimo.

  Problema de Wordle. Wordle escrablístico 27 de julio 2022 Dos nuevas: 150 Wordle Orden del Azar 151 Wordle Orden del Azar