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domingo, 24 de julio de 2022

 

Busilis / suripanta


Solución de wordle

Solución a los wordle 148 y 149 del 19 de julio


Si en el artículo anterior me centraba en palabras más o menos inventadas por lexicógrafos y por la Academia, como gilvo o bolaspa, en este son los hablantes quienes inventan. 


Como ya hemos visto en varios artículos, la mayor parte de las palabras españolas son patrimoniales: se incorporan o forman parte del idioma desde sus inicios, o en un momento dado, y a partir de ese punto sufren un desgaste, una erosión lenta, como las piedras de un río, bajo unas reglas tácitas, comunales y no voluntarias, que hacen que cambien su pronunciación y/o significados. La mayoría de esas palabras, en torno al 80 % del conjunto de la lengua, proceden del latín, y en su gran mayoría están desde el principio, sufriendo ese desgaste. 


Sin embargo, de vez en cuando, el hablante inventa, ya sea individual o colectivamente. La mayor parte, tras un periodo de éxito relativo, caen en el olvido y quedan en textos para la posteridad y deleite de los lexicógrafos y demás fauna lingüística. Hace unos años hubo una campaña para que la RAE admitiera "fistro" en el diccionario, en honor al humorista ya fallecido Chiquito de la Calzada. La RAE, conocedora de las modas pasajeras, no lo hizo, con buen tino, y tras unos años la palabra ha desaparecido del acervo español, como algo completamente "viejuno".


Pero otras veces la palabra tiene éxito, consigue sobrepasar el filtro del tiempo inmediato a su creación y se difunde. Busilis, que ya nadie usa, pero que yo he escuchado alguna vez de jovenzuelo, es una de estas palabras. El primer diccionario de la RAE, el de Autoridades, da su definición y origen, tal y como se ve en la imagen: 

"Palabra inventada, aunque muy usada del vulgo, o en el estilo jocoso y familiar: y significa el punto principal en que conste alguna cosa, que a primera vista no se entiende ni se percibe. El origen de esta voz es dificultoso, pero parece que puede deducirse de un ignorante, que dándole a construir estas palabras latinas, "in diebus illis"", construyó diciendo "In die", en el día, y no pudiendo pasar adelante, dijeron de él, o él dijo de sí, que no entendía el <busilis>"

Esta historia tiene variantes, por ejemplo, que "in die" eran "los indios". In diebus illis, literalmente 'en aquellos días', similar a "in illo tempore", 'en otro tiempo', forman parte de los latinajos habituales en la lengua, pero solo el segundo está recogido en la vigente edición del diccionario de la Academia.

Cervantes, en la segunda parte de El Quijote, lo emplea dos veces. Una de ellas cuando Sancho toma posesión de la Ínsula Barataria:


"El traje, las barbas, la gordura y pequeñez del nuevo gobernador tenía admirada a toda la gente que el busilis del cuento no sabía, y aun a todos los que lo sabían, que eran muchos. Finalmente, en sacándole de la iglesia le llevaron a la silla del juzgado y le sentaron en ella..." 

Suripanta es una invención más moderna, aunque en gran medida ya desusada, pues solo se oye actualmente como "rara avis" del diccionario, tal que artículos de la índole de este que estás leyendo. DLE lo indica como despectivo, 'mujer ruin, moralmente despreciable', y es que asusta más por el significante que por el olvidado significado. Como desusado, y ahí su corta trayectoria, nos dice que es 'mujer que actuaba de corista o de comparsa en el teatro': la profesión de actor, y no digamos la de actriz, hasta hace no muchos años se asoció a la vida alegre, al libertinaje y a la falta de moralidad. Para algún sector carca de la sociedad española sigue siendo así, aunque por otros motivos. Desde aquí mi apoyo a todos los oficios relacionados con el cine y el teatro del orbe hispánico, en cualquiera de sus lenguas y países.

El origen de la palabra suripanta hay que buscarlo en 1866, en la zarzuela bufa "El joven Telémaco", a imitación de las óperas bufas de Offenbach que triunfaban por aquella época en París. La temática griega era lo que daba pie a dar rienda suelta a libretista (Eusebio Blasco) y compositor (Rogel), que en poco tiempo y desde su estreno en Madrid en el teatro Variedades alcanzó cierta difusión por España.

En un momento dado un coro de ninfas tiene que cantar, y uno de los personajes les pide "para más claridad, cantad en griego" (estupendo gag). Hay quien dice que improvisaron con un texto supuestamente griego. La versión más creíble es que cantaran lo que se llama en música un monstruo, y así lo recoge el diccionario de la RAE en su séptima acepción: "Conjunto de versos sin sentido que el maestro compositor escribe para indicar al libretista dónde ha de colocar el acento en los cantables". Alguna vez escuché que en la época de los Álvarez Quintero componían cantando simples números, para sacar la melodía, los acentos; a partir de la partitura y con estas letras simuladas el encargado del texto "traducía" los números a letras cantables con sentido lírico. No difiere mucho del método que se usa cuando queremos parodiar una canción cualquiera, alterando la letra y manteniendo su música.


Fuere porque el monstruo quedaba bien, con palabras como suripanta, somatén, Melitón, sangasinén, dando el pego de palabras griegas, o bien porque por las premuras del estreno no llegara a tiempo una letra en condiciones, las coristas de la obra comenzaron con "Suripanta la suripanta". Para una zarzuela bufa quedaba perfecto en cualquier caso. La canción tuvo su éxito y desde entonces pasaron a denominarse "suripantas" a las tiples de aquel teatro. Al año siguiente ya se hablaba en este teatro de agregar coristas masculinos y treinta suripantas a alguna obra de teatro. En 1925 era tal su difusión que el diccionario de la Academia recogió el término. 


Si queréis escucharlo, dejo el enlace en youtube. Aviso de que es pegadiza y a la segunda vez que la oigáis empezaréis a cantarla:


https://www.youtube.com/watch?v=1zQKsxvSy_U

Otra palabra que no quiero dejar pasar, paralela a la anterior, es sicalipsis, sicalíptico -a. Lo mejor es poner el recorte de la página 4 de El Liberal de Madrid, donde aparece por primera vez esta palabra inventada. Pocas veces un término tiene una fecha de nacimiento tan concreta.
 

Para los sitios donde cuelgo estos artículos y no recogen fotos, transcribo: 


"Dentro de poco tiempo se pondrá a la venta una nueva e interesante publicación, a 60 cts. cuaderno, titulada 

LAS MUJERES GALANTES 

Esta publicación es altamente sicalíptica. Para conocer la definición de esta palabra, completamente nueva, es necesario adquirir el primer cuaderno de LAS MUJERES GALANTES".

Si además alguien quiere ojear cómo era un periódico de 4 páginas de la época, dejo el enlace al ejemplar en el que está este anuncio. La BNE ha puesto en marcha una herramienta estupenda en la que se pueden leer en el formato original, pdf, revistas y periódicos desde 1683: 

http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0001386059&search=&lang=es


Actualmente oigo técnicas publicitarias como clickbait, y no queda más remedio que admitir que todo esto ya estaba inventado, nada menos que en 1902. Si quieres conocer el significado de la palabra, tendrás que comprar la revista. 


La sicalipsis se define como "malicia sexual, picardía erótica". Curiosamente, 22 días después de este anuncio, tomaba posesión del trono (ya era rey de nacimiento) Alfonso XIII, que está demostrado que fue el primer productor español de pornografía cinematográfica, en principio para placer propio. Nada que no hubieran hecho ya sus antepasados con ciertas obras prohibidas o particulares que hoy se exhiben en el Museo del Prado. Las Mujeres Galantes eran unas revistas con textos y fotografías que por entonces serían pornográficas y que hoy pasarían por ser el arte erótico de nuestros tatarabuelos, unas cándidas fotografías. Félix Limendoux era su autor. Cuelgo la portada, para que se vea lo sicalíptico de las revistas:


Lingüísticamente, parecido a suripanta, se buscaba un esdrújulo que simulara la pronunciación griega. Se ha apuntado al cruce entre apocalipsis y sibarítico. Y María Moliner quiso ver ecos del griego συκο, sykos, que significa higo, y aquí cada cual que interprete lo que quiera. Lo cierto es que sicalíptico todavía se oye en determinadas conversaciones. En scrabble resulta paradójico que uno de los anagramas de suripanta sea puritanas.

Espero que con este artículo os haya quedado claro el busilis de las suripantas sicalípticas. Suripanta, la suripanta, maquitruqui de somatén...

PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: busilis, suripanta, sicalipsis, sicalíptico -a, somatén.



martes, 19 de julio de 2022

 

Gilvo / bolaspa


Solución de wordle

Solución a los wordle 146 y 147 del 15 de julio



"
Yo era ateo, pero ahora creo

Porque un milagro como tú

Ha tenido que bajar del cielo"



Con él, y ella, llegó la tangana. O la tángana, porque de ambas formas las recoge el diccionario. Es la palabra de la que más me interesa hablar en este artículo, pero demasiado fácil y conocida como para ponerla en unos wordle que pretenden ser escrablísticos. Lingüísticamente me seduce porque es difícil trazar su historia. 


Por un lado existe el esdrújulo tángano o tángana, a partir de tanga, este de "tango", primera persona antigua del verbo tañer, (latín "tangere"): 'tocar un objeto y por extensión un instrumento musical', según épocas. Esas cuatro formas eran el otrora conocido juego del chito. Hace tiempo que no veo jugar a esto, pero supongo que en el mundo rural de España todavía existe: tirar con tejos un cilindro de madera alejado, con o sin monedas encima. "Tango" sería el equivalente a "toco", y el que lo hiciera con el chito ganaba. De ahí se deriva el palo o piedra tanganillo, que sirve para sostener algo.

Por otro lado tenemos "tango", palabra que sirvió para indicar varios bailes en diversas partes de América y España; finalmente se popularizó a partir del baile rioplatense, que es el que verdaderamente se ha universalizado. DLE divide "tango" en dos lemas, lo que indica que se trata de un caso de homonimia y que por tanto son dos palabras diferentes que confluyen en un solo significante. Es probable que sigan en ello a Corominas, quien atribuye al baile un probable origen onomatopéyico, aunque planteando muchas hipótesis. Personalmente veo fallas en este autor al desechar fácilmente el origen en el verbo tangar, pero doctores tiene la Iglesia y por el momento no voy a ser yo el hereje. La Academia prefiere dar la callada a este respecto. 


El historiador de la lengua traza el recorrido de la palabra a través de varios diccionarios y se ve que siempre fue un baile de gente humilde, rayana en lo marginal: "baile de negros bozales" en Cuba, "baile de gente humilde" en Méjico, "reunión y baile de gitanos" o "baile de ínfima clase", además de bailes diversos en Andalucía y en la isla de El Hierro. 


Hasta la edición del diccionario de 1992 la acentuación era exclusivamente esdrújula, "tángana", que ya recoge los significado del juego del chito y del follón y pelea en el fútbol. Es a partir de la edición siguiente, la de 2001, cuando ya aparece indistintamente tángana o tangana. ¿Pudo hacerse la palabra paroxítona a partir del baile, que en un principio era barriobajero, y fuera eso lo que originara el significado de 'pelea'? Si fuera así, tendrían que ser dos lemas diferentes, uno procedente del juego del chito y otro procedente del baile argentino, pero no una sola palabra con doble posibilidad acentual como otras muchas que aparecen en DLE. 


Personalmente recuerdo mucha diversión en torno al juego del chito, pero no parece un juego proclive a crear grandes trifulcas (salvo que alguno se empeñara en tener muy mala "puntería" al apuntar con el tejo al chito, claro, y desviara considerablemente el tiro a un espectador o un rival). Si es así, descartaríamos que el significado de trifulca derivara del juego del chito.


Pero esto no es más que el preámbulo de lo que me parece verdaderamente interesante de esta palabra.  Siempre la había oído llana, "tangana", aplicada exclusivamente a una discusión, normalmente futbolera, utilizado por locutores de radio. Las tanganas eran habituales en un fútbol sin tantas cámaras ni tecnologías. Como juego, yo solo lo conocía como chito, o incluso como marro, que era una variante con barra metálica en lugar de con tejos. Pero un día, en un artículo de Fernando Lázaro Carreter, el catedrático y académico de la lengua, "El dardo en la palabra", en los que escribía si no recuerdo mal dominicalmente sobre palabras diversas y sus opiniones personales sobre ellas, lo empleó como esdrújula, probablemente atento al purismo de la palabra, a pesar de que conocía de sobra que la pronunciación llana era la usada: 


"El partido estaba caliente, los jugadores acudieron rápidos a la dialéctica de los puños, y se armó la tángana". 



Este artículo es de marzo de 2001, justo el año de edición del diccionario de la RAE en que se recoge por primera vez "tángana o tangana". 



Un año después, en otro artículo futbolero, "Será en cambio "incidente" la tángana que los sensitivos chicos del césped organizan por un quítame allá esa colleja". Bien fuera por estos artículos o por alguna intervención en medios de comunicación al respecto de esta palabra, el caso es que al día siguiente escuché a un periodista deportivo utilizar la acentuación esdrújula, alguien que nunca la había empleado. Desde entonces creo que volvemos a la "normalidad" y se acaba imponiendo el uso llano. Y digo normalidad porque aquello era un esfuerzo filológico por volver a una acentuación que nunca había estado clara. Dado que se ha hablado de tangos y de fútbol, nadie mejor que los lectores argentinos para decirnos si esta palabra, tangana, la pronuncian llana o esdrújula, y si la asocian de alguna manera al tango del baile.


En una especie de analogía con el principio de indeterminación, siempre me he planteado que en cierto modo la observación (y sobre todo la publicación) de determinadas cuestiones lingüísticas afecta a la medida en sí de la palabra. Por ejemplo, si a un hablante le preguntas si le parece bien formado en español y admisible para esa persona "se puso delante mía", empezará con las dudas, tratará de recordar lo que aprendió en el colegio o cómo lo dice su prima, esa que es tan lista y tan redicha. Si un filólogo con el prestigio de Lázaro Carreter, con cuyos libros de texto fuimos mortificados buena parte de la población de cierta edad, dice "tángana", en lugar del popular "tangana", eso hará que los periodistas deportivos, que no quieren pasar por incultos, se lo planteen dos veces antes de pronunciarlo (y prefieran trifulca, follón o cualquier otra, para no meter la pata). La observación del observador interfiere en el resultado, y eso no es deseable. 

O sí. Quienes se dedican al estudio de la lengua forman también parte de la sociedad que emplea esa lengua, y por tanto tienen todo el derecho a ser seres experimentantes. ¿Dónde está el límite? 


Que la palabra gilvo esté en el diccionario es una  equivocación. Nadie la utiliza y nadie la ha utilizado, fuera del ámbito de los diccionarios. No aparece en ninguna base de datos. Los tecnicismos filológicos como "enclítico" o "quiasmo" deben estar en el diccionario porque la lingüística es una rama más del conocimiento humano, así como están muchos pájaros solo conocidos por biólogos o términos arquitectónicos solo empleados por los profesionales de la materia. Sin embargo, gilvo solo se ha usado una vez en castellano que se conozca, y fue precisamente por Alfonso Fernández de Palencia, uno de los primeros lexicógrafos españoles, anterior aún a Nebrija, en una obra lexicográfica hispano-latina. "Gilvus" en latín es el color entre blanco y amarillo, aunque en el diccionario actual de la RAE aparece como color melado, entre blanco y rojo. En cualquier caso, no hay registrado un solo uso de esta palabra fuera de los diccionarios, y si no tiene un uso real en lengua viva, y es mero capricho lexicográfico, no tiene sentido que esté registrado en el diccionario. Este arrastra por inercia defectos que cuestan mucho corregir, edición tras edición. Más allá del scrabble, carecería de sentido revitalizar, o dar a luz, esta palabra.

Sin embargo, la filología, como cualquier otra materia del conocimiento, no solo tiene derecho a reflejar en el diccionario sus tecnicismos, sino que además puede inventar otros. Bolaspa probablemente sea la única palabra actual a la que le ocurre esto, pues es un invento meramente lingüístico. Lo mejor es copiar su significado del propio diccionario:


De bola y aspa.


1. f. En algunos escritos que tratan sobre la lengua, signo (⊗) que precede a las formas consideradas incorrectas y a los ejemplos que ilustran usos no aceptados en la norma estándar.


Ni en la Nueva Gramática ni en la Nueva Ortografía de la RAE habían recibido todavía nombre. Se nos dice en esta última obra: 


"...siguiendo la práctica del Diccionario panhispánico de dudas (2005) , con el signo ⊗ para señalar las formas o usos incorrectos, basado en el símbolo ⊗ que se emplea en matemáticas como operador del producto directo".


Posteriormente, los académicos, en un alarde de creatividad, la llamaron bolaspa. En una entrevista al director de la RAE en 2004, Víctor García de la Concha, leemos lo siguiente:


R. En realidad todo nace de importaciones, evoluciones, calcos... Pero sí, hay términos compuestos que sí se inventan, por ejemplo. Nosotros, para el Panhispánico, hemos inventado un “palabro” que es bolaspa.


P. Ahí quería llegar, ¿de bola más aspa?


R. Claro, el aspa es la prohibición, y para remarcarlo lo metemos en un círculo. ¿Y esto cómo lo llamamos? Pues bolaspa. Y empezamos a usarlo de una manera convencional, como herramienta de trabajo, y ahí está: es un signo.


Es una respuesta que se da a partir del auxiliar y prescindible a mi juicio Diccionario Panhispánico de Dudas, un parche puesto por la Academia mientras llegaba la redacción de la nueva gramática. Mientras, el asterisco se usa en la Nueva Gramática como signo de agramaticalidad, que no de incorrección, debido a su carácter a medio camino entre la gramática normativa y la gramática descriptiva, mucho más libre en este sentido que el Dicc. Panhispánico de Dudas. Por ello hay dudas sobre si bolaspa desaparecerá en la próxima edición del diccionario.


En resumen, la filología o la lingüística pueden estar representadas en el diccionario con los términos propios, no excesivamente técnicos, que deben ser susceptibles de ser leídos, interpretados y en su caso conocidos por un hablante medio de español o que aspire a serlo. Pero no se pueden incorporar palabras que no hayan tenido registros más allá del puro ámbito lexicográfico. Es un caso parecido al de "ahidalgar", del que ya hablé en otro artículo, o del verbo "acupear", que fue un error de transmisión y resultó ser una palabra que no existe, probablemente equivocación por acuerpar. Apareció en la edición de 2001, pero digitalmente ya lo han borrado. No hay que dejar rastro del crimen :-)


PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: tángana (tangana), tángano, tañer, chito, tanganillo, ahidalgar.

miércoles, 13 de julio de 2022

 

Ínclitas / ubérrimas


Solución de wordle

Solución a los wordle 144 y 145 del 11 de julio



"Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda,

espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!"


Como bien habéis intuido algunos de los solucionistas habituales de wordle, estas dos palabras se relacionan por el inicio del poema de Rubén Darío, "Salutación del optimista". A los que tenemos cierta edad nos aparecía en los manuales de literatura y se nos ha ido quedando en algún rincón de la memoria, de tal manera que la rara vez que escuchamos llamar a alguien "ínclito" no podemos evitar, como esa odiosa canción pegadiza que nos resuena una y otra vez en la cabeza, soltar interiormente el "ínclitas razas ubérrimas". 


De ínclitas, lingüísticamente, no hay gran cosa que decir. El diccionario lo define con sinónimos, 'ilustre, esclarecido, afamado', y lo hace proceder de "inclitus", así que es un cultismo que se ha traído directamente del latín sin sufrir ningún desgaste evolutivo. Tan aburrido es que Corominas lo despacha en unas escasas líneas y confirma mis sospechas de que su llegada al castellano se hizo a través de la poesía latinizante del siglo XV. Ni una sola palabra patrimonial nos ha dejado, aunque sí un bonito derivado mediante prefijación: perínclito, 'grande, heroico, ínclito en sumo grado'. Debe de ser que lo de ínclito a secas les sabía a poco y había que "excelsarlo" un poco más. Tan elevado es lo de ínclito que ya solo lo oigo como ironía, "ha llegado el ínclito", y expresiones similares.


Lo interesante para el scrabble es que "ínclito" solo tiene un anagrama más, poco conocido, "cintilo", del verbo conjugable "cintilar", con un significado muy bonito, 'brillar, centellear'. 


Ubérrimo, sin embargo, es más divertido. Pensando en qué wordles plantear, se me ocurrió pensar en la empresa Uber, que finalmente "ha salido en los papeles", desacreditada por sus prácticas mafiosas. Por los recovecos del insomnio y a través de unos cuantos pasos Uber me guio hasta las ínclitas razas ubérrimas, que en el diccionario se define como 'muy abundante y fértil'. Procede directamente del latín uberrimus, de "uber". Uber -eris devino en español en "ubre", 'en los mamíferos, cada una de las tetas de las hembras', aunque en su origen parece especificarse con "mamma" > mama, la teta de las mujeres. Finalmente el diccionario no parece hacer mucha distinción entre mama y ubre. Me está quedando esto un tanto Rigoberta Bandini.


En latín uber tomó el significado más extenso de 'fertilidad, abundancia', por razones obvias, y en español ese significado lo recogió el adjetivo ubérrimo, que a nadie se le escapa que es un superlativo de esos de -érrimo. Conviene reproducir lo que dice al respecto la Nueva Gramática de la RAE (resumo algo): 


"Eligen -érrimo / érrima las bases supletivas de un buen número de adjetivos que contienen r en su última sílaba: acérrimo, aspérrimo (también asperísimo), celebérrimo, integérrimo, misérrimo, nigérrimo (también negrísimo), paupérrimo (pobrísimo), pulquérrimo (pulcrísimo), salubérrimo. En el español coloquial de muchos países se usan con intención sarcástica o paródica buenérrimo, guapérrimo y otros derivados. No tiene base española UBÉRRIMO. Todas las bases del sufijo -érrimo son variantes alternantes cultas de origen latino. No se forman, pues, derivados en -érrimo a partir de voces patrimoniales españolas".

 

Tal vez la empresa uber pensó en la teta fértil que le iba a suponer cargarse el sistema más o menos regulado de taxis en las ciudades de medio mundo y hacerse con el negocio. Palabra relacionada con esta es ubrera, 'excoriación en la boca de los bebés lactantes'. 



El poema completo, "Salutación del Optimista" (poema II), publicado en el libro "Cantos de Vida y Esperanza" (1907) lo podéis encontrar por internet, por ejemplo en


https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/cantos-de-vida-y-esperanza/html/fee156ea-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html#I_3_


Se trata de un poema que viene perfecto desde el punto de vista de la estética de la recepción, ya que existen diferencias notables entre cómo lo concibe el autor y las interpretaciones que de él se pueden hacer a lo largo de la historia, entre sus lectores. Si se lee completo, el lector alcanzará a comprender por qué en España durante el franquismo y sus postrimerías era un poema omnipresente en los manuales literarios: no se metía en ningún berenjenal político y estaba repleto de esdrújulos poco comprensibles, míticos, pero con sabor muy propio del régimen dictatorial: ínclitas, ubérrimas, espíritus, ámbitos, mágicas, talismánica, pálidas, Hércules, bicéfalas águilas, Nínive, Atlántida, ecuménicas, líricos, triptolémica, prístino, pandórica, amén de otras muchas palabras con fuerte carácter connotativo de un léxico del que el fascismo español se adueñó.
Aunque actualmente se lee poco, mucho menos poesía (por mucho que haya habido un repunte snob de este género en los últimos tiempos), y aún menos cosas tan antiguas como Rubén Darío, este poema sería uno de los dardos del lenguaje políticamente correcto que tan en boga está, y que censura la historia y la literatura. Eso de las razas, de la Hispania fecunda, del panhispanismo americano que desprende el poema tiene en la actualidad un tufo de colonialismo, acoso del indígena, apropiación cultural, destrozo de las diversas culturas, derribo de estatuas, quema de libros o peor aún, prohibición de determinados libros o manipulación de los mismos. No tengo ninguna noticia de atentado literario contra este poema, pero como digo, sería uno de los blancos apropiados. Por supuesto, esta es una actitud que no comparto y todo libro debe ser valorado en su contexto histórico y circunstancias sociales determinadas. En este caso, parece un poema de ánimo a una nación que acaba de sufrir el desastre del 98 y no levanta cabeza, ni social, ni política ni económicamente (y de paso, un poco de peloteo del nicaragüense hacia el país en el que vive). No creo que estuviera en la mente de Rubén Darío ni el fascismo ni el colonialismo.

Solo añadir que el primer verso siempre se tomó como modelo del pie dactílico, herencia de la poesía clásica grecolatina: una sílaba tónica, dos átonas, sílaba tónica, dos átonas... el ritmo es tremendamente marcado.

PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: ínclito -a, ubérrimo -a, salutación, afamado, perínclito, cintilar (conjuga), supletivo -a, 

acérrimo, aspérrimo, celebérrimo, integérrimo, misérrimo, nigérrimo, paupérrimo, pulquérrimo, salubérrimo, hércules, bicéfalo -a, ecuménico a-, prístino -a, 

lunes, 11 de julio de 2022

 

Tríbada / bujarrón


Solución de wordle

Solución a los wordle 142 y 143 del 8 de julio




En esta semana se ha celebrado en Madrid la semana del Mado, Madrid Orgullo, como empezaba a ser tradición al inicio del verano, interrumpido solo por la pandemia. Es la fiesta de la celebración y reivindicación de la diversidad sexual y por ello desde estos articulillos quería rendir un pequeño homenaje con dos de las múltiples palabras que se han utilizado para denominar, casi siempre peyorativa o denigratoriamente, a los colectivos no heteronormativos. 


Bujarrón es una de mis palabras preferidas, en cuanto a lo puramente lingüístico. Conviene recordar que hay que distinguir entre las palabras, su nacimiento y formación, su significado y el uso que se hace de ellas. Que una palabra exista en el diccionario no nos da derecho a usarla impunemente, y este es un buen ejemplo. Y a la inversa, que una palabra no esté en el diccionario no implica que no podamos usarla. Quede claro que no comparto en absoluto llamar actualmente bujarrón a nadie, por su intención denigratoria. 


Y es que esta palabra se lleva la palma en cuanto a insultos se refiere, pues aúna la denominación geográfica y el credo religioso con la práctica sexual vilipendiada en el pasado. El diccionario de la RAE es certero:


"Del fr. bougeron, y este del bajo latín "Bulgarus" 'búlgaro', usado como insulto por los cruzados, que consideraban herejes a los búlgaros por su pertenencia a la Iglesia ortodoxa.


1. adj. Esp. Dicho de un hombre: Que sodomiza a otro. U. t. c. s. m. Usado más en sentido despectivo.

El diccionario lo circunscribe a España, y aunque no lo da como desusado, la verdad es que ni siquiera como insulto actual lo he oído nunca. En fin, los búlgaros herejes, usados como insulto, atribuyéndoles relaciones sexuales depravadas. Ampliando con el diccionario de Corominas, nos indica que posiblemente el catalán ejerciera de intermediario en el paso del francés al español. Está presente en todos los diccionarios bilingües de los siglos XVI y XVII, y ya en la primera edición del diccionario de la RAE, el conocido como "de Autoridades", en 1726: "el hombre vil e infame, que comete activamente el pecado nefando". Por tanto, es el hombre homosexual activo, no el pasivo. El pecado nefando es el "pecado de sodomía", y es nefando porque "causa repugnancia u horror hablar de ello", así en su sentido etimológico (de "nefandus" de lo que no se debe hablar). Nefandario es el calificativo dado a quien comete este pecado.


La primera lectura que he encontrado en castellano es en las "Coplas del Provincial", anónima o colectiva sátira social de la Castilla de Enrique IV, finalizando la Edad Media. En ellas vemos cómo nuestro epíteto cambia de nacionalidad y se asocia al blanco preferido de la Castilla preisabelina, los judíos, con su apéndice característico, la nariz:

 

A ti, fraile bujarrón,

Alvaro Pérez Orozco,

por ser de los de Faraón

en la nariz te conozco,

y es tan grande que me asombra,

y a los diablos del infierno,

que haze en el verano sombra

y rabos hace en invierno.


Lo más interesante de esta palabra es que se trata de un scrabble único de elevadísima puntuación, y no demasiado complicada de formar si nos la encontramos en el atril. 

Si la homosexualidad masculina ha sufrido tradicionalmente el oprobio a partir del cristianismo, la homosexualidad femenina ha pasado más desapercibida, quedando a menudo como divertimento erótico o expresión de la amistad femenina. Además, tenía fácil refugio en monasterios. Solo cuando esta ha dado la cara de manera reivindicativa, especialmente en los últimos tiempos, han surgido los adjetivos descalificativos, tales como bollera o tortillera, recogidas ambas en el diccionario como despectivo, malsonante, coloquial o vulgar. 

Hasta entonces, las denominaciones han sido incluso poéticas o cultas, como lesbia o lesbiana, que vinculan también la actitud homosexual femenina a un marco geográfico, pero sin vituperio ni para las practicantes ni para las naturales de la isla griega. De allí era Safo de Lesbos, primera poetisa lírica conocida, hacia los siglos VII - VI a. C., en cuya poesía se leen los primeros indicios de amor entre mujeres. Por ello, safismo es sinónimo de lesbianismo, y a sus practicantes se las conoce también como sáficas (aparte de ser el verso sáfico uno utilizado en la poesía lírica).

En latín ya existía el término tríbada o tribada, que era otra forma culta o poética de referirse a las mujeres lesbianas. El diccionario de la RAE nos da su etimología: 
"Del griego τριβάς, -άδος tribás, -ádos, derivado de τρίβειν tríbein 'frotar': femenino,  poéticamente lesbiana". 
Su origen en el verbo "frotar" griego da idea de su origen. La primera vez que aparece en castellano es en el diccionario de Nebrija de 1495, el "Vocabulario español - latino", y es aún mucho más explícito: 
Muger que lo haze a otra. tribas-tribadis. 

Muy interesante es también el artículo "marimacho" que el genial lexicógrafo Sebastián de Covarrubias recoge en su suplemento al "Tesoro de la Lengua Española Castellana", y en el que se hace mención a la "tribade" (no recogido en el diccionario):

MARIMACHO. (Añade). Este nombre a puesto el vulgo a unas mugeres briosas y desembueltas que pareçe aver querido naturaleça hacerlas hombres, sino en el sexo, a lo menos en la desemboltura. De las quales Martial hace mención como de Bassa tribade, y de Philenis en muchos Epigramas, pero en efeto a avido algunas que siendo mugeres an mudado el sexo en varones para verificar la fábula que escrive Ovidio. Verás la palabra Cenis. Y porque esta monstruosidad no faltase tampoco en el sexo viril a avido hombres afeminados que naturalmente se aplicaron a los exercicios de mugeres como Sardanápalo, Nerón, Heliogábalo, y otros. Al valeroso Hércules en cierta manera podemos escusar quando Onfale le hiço hilar sentado entre sus donçellas, y a Achyles en trage de muger entre las hijas del rey Lycomedes, porque al uno venció el amor y al otro la obediencia de su madre. 

El lesbianismo a menudo se confundía o disfrazaba en la antigüedad con el caso de mujeres que por su fiereza o valor actuaban con el brío que se tenía entonces propio de los hombres. Recuerdo los recelos que de pequeño causaban las mujeres que querían o pretendían jugar al fútbol, y afortunadamente, en estos momentos se está jugando la eurocopa femenina de naciones sin levantar mayor resquemor en la sociedad. Estas eran las marimachos de mi infancia, pero en otras épocas recibieron nombres, a medio camino entre la admiración y el vituperio, como viragos, hombrunas, machorras, cachapera (esta última, lesbiana en Costa Rica y Venezuela), todas ellas en el diccionario.

Tribada, combinación bastante habitual en scrabble, solo tiene otro anagrama, poco conocido también: bradita, 'estrella fugaz de poco brillo, y que aparentemente, se mueve con lentitud'. 

En fin, feliz semana del orgullo y diversidad sexual.

PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: 
bujarrón, tríbada, nefando, nefandario, bollera, tortillera, lesbia, lesbiana, safismo, sáfico -a, marimacho, virago, hombruna -o, machorra -o, cachapera, bradita


jueves, 7 de julio de 2022

 

Pecorear / impecune


Solución de wordle

Solución a los wordle 140 y 141 del 5 de julio



José Fernández, jugador de mi club, Atriles, y campeón del mundo de scrabble en español, hace unos días me decía "aprovecho para pedirte un artículo sobre peculio y sus agnados (pecunio, pegujal, impecune...)". Dicho y hecho, porque son palabras lingüísticamente muy interesante. 


Toda esta familia léxica tiene su origen en el latín pecus -oris, 'ganado menor', como corderos u ovejas. Tomando el italiano como idioma intermedio, pécora es una oveja (por ello no hay evolución k > g), aunque en castellano esta palabra solo se utiliza habitualmente en la expresión lexicalizada "mala pécora", mala oveja, dado que en el catolicismo las referencias metafóricas al pastor y sus ovejas, su grey, son habituales. La mala pécora sería la oveja descarriada, la oveja negra del rebaño que guía el pastor, es decir, la iglesia. 


A partir de pécora se forma en castellano el desusado "pecorear", 'robar ganado' originalmente, y de ahí se extendió su uso a las rapiñas de los soldados, pues es de creer que en tiempo de guerras una de las primeras cosas que cae en manos de los soldados es el ganado sencillo de apresar y comer. Tal y como apunta Corominas, posiblemente tenga su origen en las campañas militares españolas en Italia. Sí tiene una acepción usada, y por ello se puede conjugar en scrabble, referente a las abejas, 'recoger el néctar', pues en latín la palabra susodicha también significa 'enjambre'. 


Al igual que salario era la paga que se recibía en sal, por ser este un bien preciado, el peculio originalmente era el patrimonio que uno tenía en forma de ganado. En épocas en que el dinero escaseaba y el trueque era la forma habitual de compraventa, el ganado que poseías constituía tu fortuna. De peculio deriva "peculiar", que es lo propio o privativo de cada persona, según el diccionario DLE. 


Peculio procede del latín, "peculium", y con el mismo origen tenemos en latín pecunia-ae, que ya en ese idioma significaba riqueza, fortuna, dinero. El diccionario de la RAE da pecunia como uso coloquial, con el significado de moneda o dinero, pero lo cierto es que en la sociedad actual, la española al menos, si preguntáramos a la gente por la palabra pecunia esta pasaría más por una palabra culta, y no por una de uso coloquial. Impecune, la otra palabra de los wordle de hoy, sería que no tiene dinero, como ya habrá adivinado el sagaz lector. Yo prefiero pensar que, salvo los pastores, todos somos impecunes. 


Debido a la similitud entre pecunia y peculio, no resulta extraño que el idioma acabara inventando pecunio, recogida en el diccionario con el significado de 'peculio'. Sin embargo, *peculia no se formó en un proceso análogo esperable, y por ello resulta inválida en el juego. 


Otras palabras de esta familia serían la patrimonial pegujal, donde ya observamos la esperable evolución -k- intervocálica > -g-; aquí pasamos en cuanto a significado de la ganadería a la agricultura, pues significa una pequeña porción de terreno o de ganado, que a menudo se da como remuneración en usufructo. Procede de "peculiaris", y en esa evolución vemos, como tantas veces, el doblete de palabra patrimonial (pegujal) / cultismo (peculiar). Aunque desusado, podemos jugar pegujar, con la característica alternancia r / l; y asociadas a ellas, los derivados pegujalero -a, pegujarero -a.


En aragonés, y válido en scrabble, existe con el significado de 'hato' (de ganado) la palabra pegullo, que es la palabra que esperaríamos de la evolución normal de "peculium". Y aunque el diccionario los hace derivar de "pegar", uno no puede dejar de tener la mosca detrás de la oreja sobre si pegullón, pegujón no derivan igualmente de peculio. Palabras muy jugosas en scrabble en cualquier caso, no solo por los puntos que nos otorga, sino además porque se trata de scrabbles únicos con esas combinaciones.

Peculado, en el antiguo derecho, era el hurto que se hacía del erario público por parte de quien lo administraba. Habría que recuperar esta palabra. Sin más, el adjetivo pecuario, relativo al ganado. 


PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: 

pecorear, impecune, peculio, pecunio, pecunia,  pegujal, pegujar, pegujalero -a, pegujarero -a, pécora, grey, pegullo, pegullón, pegujón, peculado, pecuario

lunes, 4 de julio de 2022

 

Tozalbo / blancal


Solución de wordle

Solución a los wordle 138 y 139 del 30 de junio



Seguimos con el color blanco. Tozalbo mantiene la raíz alb, "blanco", como vimos en el artículo anterior. En este caso se trata de una palabra compuesta, pues presenta dos raíces. Tozo es un aragonesismo extendido con no mucha fortuna al castellano. 


Procede de "taucia", voz prerromana, por tanto anterior al latín, con el significado de 'mata, cepa del árbol'. Después, la evolución de taucia es la habitual una vez incorporada al conjunto de palabras patrimoniales del español: au da o tras una evolución en que ambos sonidos se aproximan paulatinamente (como taurum > toro, aurum >oro) y la c más yod, tras un largo proceso, acaba en nuestra z como resultado final. 


Lo más interesante de esta parte del compuesto es su evolución semántica, pues por una serie de metáforas en el colectivo imaginario pasa de ser el tocón de un árbol a la cerviz del animal (con el diminutivo -uelo, tozuelo). En unas zonas de Aragón es el cogote del animal, y en otras, por extensión, la misma cabeza. De ahí el significado del aragonesismo tozalbo, 'que tiene la frente blanca'. De esta región el diccionario recoge los verbos estozar y estozolar, con el significado de 'desnucar, romper la cerviz'. Por ser aragonesismos en scrabble no conjugan, y aunque el atril E S T O Z A R contiene varios anagramas válidos, este nos vendría muy bien para hacer dudar a nuestro rival en partida presencial. 


Relacionado con esta misma palabra tenemos tozudo, tozudez, que podemos comparar en su formación con cabezota y testarudo, todas haciendo referencia a la cabeza como lugar donde reside la obstinación, bien por ser el principal arma de ataque de algunos animales o por la pertinacia de las ideas que allí residen. Prueba de ello lo da el verbo tozar, otro aragonesismo que no conjuga, y que significa tanto 'topetar' como 'porfiar neciamente'. Todo abundando en el tópico maño, por otro lado. 


Tozal, con el sentido primigenio de objeto voluminoso, y ampliando el rango de objetos metafóricos, es un teso, una colina baja, aunque algunas de las montañas señeras de Aragón antepongan tozal a su nombre: tozal de Guara, tozal del Mallo. Finalmente, tozolón y tozolada sería el golpe que se da con el pescuezo.

 

Blancal es una útil palabra de esas que constituyen scrabble único con solo dos vocales, y una combinación de letras muy usual, aparte de eliminar las siempre dos molestas "l". Se utiliza solo para aplicarlo a un tipo de perdiz, "perdiz blancal", que el diccionario la define como perdiz patiblanca. Esto del color de las patas blancas parece que hace fortuna en el reino animal, pues con la raíz alba, que como ya sabemos significa también blanco, tenemos caballos unalbos, dosalbos, tresalbos, cuatralbos, según tenga el número de pies blancos o diferentes en color al resto del cuerpo. En ese caso pueden ser manialbos, maniblancos o patialbos y patiblancos. Están también el trigo y el pino cascalbos.

 

PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: tozalbo, tozo, toza, tozuelo, estozar (no conjuga), estozolar (no conjuga), tozudo, tozudez, cabezota, testarudo, tozar, tozal, teso, tozolón, tozolada, unalbo, dosalbo, tresalbo, cuatralbo, manialbo, maniblanco, patialbo, patiblanco, cascalbo.

jueves, 30 de junio de 2022

 

Alburno / enjalbego


Solución de wordle

Solución a los wordle 136 y 137 del 28 de junio


Ambas palabras están unidas por la raíz latina "alb". El adjetivo albus-a-um significaba en latín "blanco", y el sustantivo album -i es "la blancura", "lo blanco". Aunque albo se vio desplazado en español por el germánico "blank", con su correspondiente adaptación fonética, de aquella raíz nos han quedado multitud de palabras. No todo lo que empieza por al- tiene origen árabe, pues al- fue productivo tanto en latín como en la lengua romance. Por ejemplo, Alba fue el nombre o formó parte de él de muchas ciudades latinas, y esta raíz dio origen a la actual Albania; Alburnus o Alburno era un monte de Lucania, la actual Basilicata en Italia, lo que vendría a ser el tobillo de la bota.


Y alborno en castellano actual remite en el diccionario a alburno, y este a albura. Misma raíz, tres resultados para el mismo significado. En botánica es lo primero que encontramos tras la corteza de los árboles, esa capa blanca y blanda de los anillos más jóvenes, los que están creciendo. Si alguna vez habéis tenido que talar un árbol o podar ramas como es mi caso, habréis comprobado que al principio de meter sierra o hacha es fácil, pero cuando llegáis al interior, duramen y médula del tronco, el asunto de la tala se complica. 



Enjalbegar es una palabra que en el entorno urbano se va perdiendo y sustituyendo por su término más genérico de blanquear, pero al menos en los pueblos manchegos de España todavía se conserva. Significa 'blanquear las paredes con cal, yeso o tierra blanca'. Su etimología está en el latín vulgar ex albicare, es decir, blanquear, con la preposición latina "ex". Ella es necesaria para poder explicar la j, que como ya vimos en artículos pasados, es habitual la evolución del sonido x /cs/ > sh (como el inglés actual) > sonido actual j, con algunos pasos intermedios que no especifico. Inmediatamente se vio contaminada la palabra por el influjo habitual de "en"; y finalmente, como ocurre casi siempre, el sonido gutural K intervocálico, sordo, evoluciona al correspondiente gutural G (la g de gato). En filología se dice que PeTaKa > BoDeGa. Esto no quiere decir que la palabra petaca dé bodega, sino que es una regla mnemotécnica para indicar que la p intervocálica latina, sorda, evoluciona a la sonora b (rapum > rabo); la t sorda a la sonora d (el participio -atum evoluciona a -ado); y K da G, como hemos dicho de la g de enjalbegar. Todos esos dobletes tienen el mismo punto de articulación: bilabial (p, b); dental (t,d); gutural (k, g). Solo difieren en que son sordas las primeras (las cuerdas vocales no vibran) y sonoras las segundas (sí vibran, podéis comprobarlo fácilmente llevando los dedos a la nuez de la garganta y pronunciándolas).

El mismo verbo lo tenemos sin preposición, jalbegar, que además de blanquear, en la literatura antigua era sinónimo de maquillar (los rostros bonitos eran los blancos, a los que no les había tocado la luz, como el de las pueblerinas labradoras tostadas por trabajar de sol a sol). Hay que reconocer que (en)jalbegar resulta un poco difícil de pronunciar en español, con esa l en posición trabada en antepenúltima sílaba. Al español le era más fácil la metátesis (cambio de lugar de un sonido en una palabra), y por ello surgió jabelgar, sin la preposición, con el mismo significado (desusada, no conjuga). En Honduras, salbegar es reparar una vasija con barro. No puedo asegurarlo por completo, porque no he encontrado nada que lo refrende, pero apostaría por que la etimología es la misma, dado que la j también puede proceder de s, y aunque no sería este el caso, en el castellano temprano que emigra a Centroamérica pudo producirse esta simplificación. 


Otras palabras emparentadas con esta serían enjalbegador, enjalbegadura o jalbegue.


Albo es un latinismo que ha quedado para lenguaje específico o término poético. Prueba de que no es patrimonial, incorporada al torrente de palabras que sufren los desgastes propios de la corriente del idioma, es que su evolución hubiera dado "obo". Aquí el avezado escrablista levantará la mano y dirá que obo está en el diccionario, pero no con ese significado: obo, hobo y jobo, todas jugables, son diferentes formas de nombrar un tipo de árbol americano. Volviendo a lo que nos ocupa, obo, en el sentido de blanco, solo ha quedado presente en alguna toponimia o antroponimia hispana, como Torroba ('Torre blanca'). 


PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: 

alburno, alborno, albura, duramen, enjalbegar, jalbegar, jabelgar (no conjuga), salbegar, jalbegue, obo, hobo, jobo.




martes, 28 de junio de 2022

 

Elijable / rugible


Solución de wordle

Solución a los wordle 134 y 135 del 25 de junio


El tema de estas palabras son los adjetivos -ble, derivados casi siempre de verbos. Hace unas semanas una persona preguntaba en un grupo de scrabble cómo saber qué verbos hacían -ble y cuáles no. Desgraciadamente no hay una regla matemática, pero sí tenemos algún indicador que nos puede ayudar. 


Para quien no quiera seguir leyendo, que se quede con el siguiente consejo: si con ese verbo no te jugarías un participio -ados, -adas, por ser intransitivo, mejor que no lo intentes. Y en el caso de que sí te jugarías esos participios con toda tranquilidad, entonces puedes probar, pero será una lotería: primero, porque no todos los verbos lo admitirán, y segundo, porque el diccionario no los recoge todos. En cualquier caso, para scrabble casi siempre se tratará de verbos cuyo infinitivo tenga un máximo de seis letras, como cantar, cantable,  dado que -ble impone dos letras extras al infinitivo, y salvo que tengamos una memoria prodigiosa no tiene mucho sentido ir a scrabbles de nueve letras (o al menos apréndete primero los -ble de verbos de 4, 5 y 6 letras). 


Su etimología reside en el sufijo latino -bilis, cuya evolución se resuelve en -ble, al perder la primera "i" por su carácter de postónica.


Resumiendo mucho la nueva gramática de la Academia, y hablando siempre de una forma muy general, el adjetivo -ble se construye sobre el tema de participio de verbos transitivos. Por tanto, tendremos -able para verbos de la primera conjugación, bailable; e -ible para verbos de la segunda y tercera: comible, aborrible (este último desusado, del desusado también y no conjugable aborrir).
Algunos como visible o amable remiten a bases léxicas latinas de verbos actuales, como ver o amar. De otros, sin embargo, hemos perdido por completo esa referencia: afable, susceptible. 


Suelen proceder de verbos transitivos porque el significado de -ble suele ser pasivo, y admite la paráfrasis "que puede ser": comestible, potable, que pueden ser comidos o bebidos. Esta paráfrasis pasiva sería imposible en verbos intransitivos. En aquellos adjetivos en que hemos perdido la referencia del verbo original, como formidable (del verbo latino "formidare", con el significado de 'temer'), esta paráfrasis se hace inviable precisamente por la pérdida de la referencia.

 

Los adjetivos cuya referencia verbal es palpable suelen admitir ser modificados con adverbios en -mente: un pantalón difícilmente lavable, una estructura de enroque fácilmente atacable. Eso es más difícil en los otros adjetivos: difícilmente doblable, pero suena bastante raro fácilmente flexible (doblable no está en el diccionario, no la juegues). En el primer caso el verbo está en la mente de quien lo pronuncia, pero en el segundo caso no. Por ello mismo, doblable y similares no suelen admitir -mente, y sí los del tipo "flexible", cuyo verbo no está en el acervo léxico de los hablantes: *doblablemente, pero flexiblemente (esto siempre al margen de si el diccionario recoge o no la palabra, por economía).


Debido a esa componente pasiva en los casos de verbos transitivos identificables, suelen admitir complementos agentivos "por": "es un atril fácilmente jugable por los escrablistas". Sin embargo, ese agente no lo tenemos en aquellos adjetivos sin referencia verbal clara: *"sensible por", *"susceptible por" (podremos continuar la frase, pero tendremos una causa, no un agente de la acción). 


A pesar de lo dicho, hay adjetivos -ble derivados de verbos intransitivos: rugible, de rugir, y en este caso la paráfrasis sería más bien la propia de un participio de presente: que puede rugir (no *"que puede ser rugido"). La gramática ejemplifica con algunos más: agradable, durable, flotable, gustable, inservible, perdurable, variable. 

Personalmente me llaman la atención aquellos cuya paráfrasis se forma con verbos de régimen preposicional: ciudad vivible (en la que se puede vivir), persona fiable (de la que es posible fiarse). 


A veces el adjetivo negativo se usa más que el positivo: insondable, inolvidable, invencible, que a pesar de su formación con prefijo negativo, tienen un significado positivo. 



Elijable procede de elijar, que es un verbo farmacéutico que significa 'cocer una sustancia para extraer su jugo'. Procede de elixare, y lo único reseñable en su evolución es la larga evolución del sonido x al sonido j. Hay que decir que en esa evolución, en el siglo XV sonaba como la sh del inglés shame o la ch del francés chambre. A principios del siglo XVI, con la gran revolución de las consonantes, en que simplificamos y 8 consonantes las redujimos a dos o tres, empezó a pronunciarse como nuestra j actual. 


Rugible viene de rugir, del rugire latino (pronunciado como el actual gui, como guitarra, ruguire). Como palabra semiculta, se mantuvo este sonido g (guievolucionado a actual j; pero en palabras patrimoniales esta g intervocálica a menudo se pierde, y por ello "ruido" remite a "rugido" (patrimonial / semiculta). Estos dobletes lo vemos en frígido / frío; magistral / maestro; vaginal / vaina. 


PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE: 

elijable, rugible, comible, aborrible, aborrir (no conjuga), paráfrasis, jugable, flotable, gustable, elijar



sábado, 25 de junio de 2022

 

Almoneda / allende


Solución de wordle

Solución a los wordle 132 y 133 del 24 de junio


Almoneda es una palabra que cada vez se usa menos, no porque su significado haya caído en desuso, sino porque las nuevas tecnologías imponen sus nombres: wallapop, segundamano y aplicaciones similares.


Efectivamente, la almoneda, según el diccionario, es la venta de bienes muebles, bien usados o bien a bajo precio, y también el lugar donde se realiza la venta. Su etimología la hace proceder del árabe hispano almunáda, y este del árabe clásico munādāh, con el consiguiente artículo al-, con el que tantas palabras pasaron desde este idioma al castellano. A su vez esta palabra procede del árabe "nada", 'gritar', lo que le va al pelo para el fragmento en el que aparece la palabra en nuestra novelita de El Lazarillo de Tormes:

 

Y con favor que tuve de amigos y señores, todos mis trabajos y fatigas hasta entonces pasados fueron pagados con alcanzar lo que procuré, que fue un oficio real, viendo que no hay nadie que medre, sino los que le tienen. En el cual el día de hoy vivo y resido a servicio de Dios y de Vuestra Merced. Y es que tengo cargo de pregonar los vinos que en esta ciudad se venden, y en almonedas y cosas perdidas, acompañar los que padecen persecuciones por justicia y declarar a voces sus delitos: pregonero, hablando en buen romance.


Lázaro por fin consigue un oficio que hoy equivaldría a ser "funcionario", aspiración que le da cierta tranquilidad económica, y además contactos sociales de todo tipo.


Hame sucedido tan bien, y yo le he usado tan fácilmente, que casi todas las cosas al oficio tocantes pasan por mi mano, tanto que, en toda la ciudad, el que ha de echar vino a vender, o algo, si Lázaro de Tormes no entiende en ello, hacen cuenta de no sacar provecho.


Asociada a esta palabra debemos tener en cuenta los verbos conjugables almonedar y almonedear. Mediante sufijación también salen los sustantivos almonedero y almonedista.


A, ante, bajo, cabe... falta, entre otras, "allende", en esa tediosa lista que tuvimos que memorizar en los colegios. Según el diccionario, se trata de una preposición culta, y como tal posee dos usos: "más alla de" y "además de". También puede tratarse de un adverbio, igualmente tenido por culto, más que nada porque su uso está restringido básicamente a textos del pasado. Como tal adverbio significa 'de la parte de allá', 'del otro lado', precedido o no de preposición. Significa también, con la preposición "de", 'además', como en estos dos fragmentos del Lazarillo:


 Y así, me casé con ella, y hasta agora no estoy arrepentido, porque, allende de ser buena hija y diligente servicial, tengo en mi señor arcipreste todo favor y ayuda.

[...]

Porque allende de no ser ella mujer que se pague de estas burlas, mi señor me ha prometido lo que pienso cumplirá; que él me habló un día muy largo delante de ella y me dijo:

-Lázaro de Tormes, quien ha de mirar a dichos de malas lenguas nunca medrará. Digo esto, porque no me maravillaría alguno, viendo entrar en mi casa a tu mujer y salir de ella. Ella entra muy a tu honra y suya. Y esto te lo prometo. Por tanto, no mires a lo que pueden decir, sino a lo que te toca, digo, a tu provecho.



Este último fragmento, al final de la carta que es la novela de El Lazarillo, junto con todo lo que le rodea, nos indica que Lázaro consiente en ser un feliz cornudo, pues su matrimonio no es más que un amaño para que el arcipreste de San Salvador pueda tener acceso a unos amores prohibidos y no bien vistos, declarado con una sutileza que pone el colofón perfecto a la novela. Nihil novum sub sole. 


Allende procede del latín "illinc", que significa 'de allá'. De ahí salió la forma allén, que ya ha desaparecido del diccionario y del lexicón. A esta partícula se le posponía frecuentemente la preposición "de", por lo que ambas formas se amalgamaron, en allende. A cambio, conservamos "aliende", con el mismo significado desusado, y de forma paralela surgió la preposición o adverbio poco usado "aquende", que significa 'más acá de', 'de acá' o 'de la parte de acá'. 


PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE:

almoneda, almonedar, almonedear, almonedero -a, almonedista, allende, agora, medrar, aliende, aquende.

viernes, 24 de junio de 2022

 

Buldero / ardideza


Solución de wordle

Solución a los wordle 130 y 131 del 22 de junio


Al buldero le dedica el autor del Lazarillo uno de los capítulos más extensos:

En el quinto [amo] por mi ventura di, que fue un buldero, el más desenvuelto y desvergonzado, y el mayor echador de ellas que jamás yo vi ni ver espero, ni pienso nadie vio, porque tenía y buscaba modos y maneras y muy sutiles invenciones.



Es una de las denuncias más importantes que existen en el libro. La bula pontificia era un documento papal que servía a su tomador para exentarle de determinados pecados, o para expiarlos. La bula de carne, por ejemplo, te exoneraba de la vigilia de carne en fechas señaladas (si te comías un cordero, no morías en pecado mortal), y la de difuntos se le aplicaban al finado ciertas indulgencias. Las más habituales eran las bulas de cruzada, que concedía indulgencias y privilegios. Como era a cambio de dinero, con las que se sufragaban empresas variopintas, supuso uno de los negocios más lucrativos para la Iglesia. Y hecha la ley, hecha la trampa: aparecieron multitud de falsos bulderos o buleros ("funcionario comisionado para distribuir las bulas de la santa cruzada y recaudar el producto de la limosna que daban los fieles"), que repartían bulas falsas, (como si las verdaderas tuvieran algún valor). El alguacil conchabado con el buldero comienza el engaño con el siguiente parlamento en misa:


-Buenos hombres, oídme una palabra, que después oiréis a quien quisiéredes. Yo vine aquí con este echacuervo que os predica, el cual me engañó, y dijo que le favoreciese en este negocio, y que partiríamos la ganancia. Y agora, visto el daño que haría a mi conciencia y a vuestras haciendas, arrepentido de lo hecho, os declaro claramente que las bulas que predica son falsas, y que no le creáis ni las toméis y que yo, directe ni indirecte, no soy parte en ellas, y que desde agora dejo la vara y doy con ella en el suelo. Y, si en algún tiempo éste fuere castigado por la falsedad, que vosotros me seáis testigos cómo yo no soy con él ni le doy a ello ayuda; antes os desengaño y declaro su maldad.


Bula tiene su origen etimológico, al igual que otras palabras como bolla, bola o bullir en el latín "bulla" (hay que pronunciarlo con doble l-l). A mi parecer, es palabra onomatopéyica, pues en principio en latín significaba 'burbuja' y de ahí, por extensión, cualquier objeto redondo artificial. La propia palabra burbuja deriva de burbujear, en latín "bulbulliare", con la reduplicación tan característica de la primera sílaba. 


La bula era el sello de plomo, más o menos redondo, que colgaba de los documentos pontificios, y de ahí toma el nombre el documento, aunque esto está basado en una tradición romana.


Ardideza está desusada ya, según el diccionario, y significa 'maña, astucia, sagacidad'. Procede de ardid y este a su vez de ardido, no como participio de arder, sino con el significado de 'valiente, intrépido, denodado'. A su vez, ardido procede por mediación del francés y del catalán, del fráncico hardjan, que significaba en esa lengua "duro" o "endurecer". En el Lazarillo encontramos la palabra en la siguiente estratagema del buldero:


Visto por mi amo la gran perdición y la mucha costa que traía, y el ardideza que el sutil de mi amo tuvo para hacer despender sus bulas fue que este día dijo la misa mayor y, después de acabado el sermón y vuelto al altar, tomó una cruz que traía de poco más de un palmo, y en un brasero de lumbre que encima del altar había, el cual habían traído para calentarse las manos, porque hacía gran frío, púsole detrás del misal, sin que nadie mirase en ello. Y allí, sin decir nada, puso la cruz encima la lumbre y, ya que hubo acabado la misa y echada la bendición, tomóla con un pañizuelo bien envuelta la cruz en la mano derecha y en la otra la bula, y así se bajó hasta la postrera grada del altar, adonde hizo que besaba la cruz. E hizo señal que viniesen adorar la cruz. Y así vinieron los alcaldes los primeros y los más ancianos del lugar, viniendo uno a uno, como se usa. Y el primero que llegó, que era un alcalde viejo, aunque él le dio a besar la cruz bien delicadamente, se abrasó los rostros y se quitó presto afuera. Lo cual visto por mi amo, le dijo:


     -¡Paso, quedo, señor alcalde! ¡Milagro!

 

Aunque proceden de lacerar, y no de Lazarillo, no quiero dejar de señalar dos verbos válidos en scrabble, pero que no se conjugan, con los que podemos epatar a la concurrencia y de paso engañar a nuestro rival por si se le ocurre prolongar: lazdrar y lazrar 'padecer y sufrir trabajos y miserias', verbos que definen perfectamente la vida de Lázaro de Tormes.


PALABRAS A RETENER EN SCRABBLE:
buldero, ardideza, lazarillo, lázaro, bulero, alguacil, echacuervos (solo plural), directe, indirecte, pontificio, ardidos -as, pañizuelo, lazdrar, lazrar.

  Problema de Wordle. Wordle escrablístico 27 de julio 2022 Dos nuevas: 150 Wordle Orden del Azar 151 Wordle Orden del Azar